hojeadores
Autoretratos et retratos de famille





















Autorretratos y retratos de familia
Las figuras de expresión y los autorretratos afirmados forman aproximadamente el diez por ciento de la producción de grabados de Rembrandt. Este género fue practicado por otros pintores del siglo XVII, pero ninguno se dedicó a él a lo largo de toda su carrera como hizo Rembrandt. El autorretrato formaba parte de la enseñanza artística: los estudios de expresión eran un ejercicio imprescindible para experimentar los efectos de las pasiones sobre el ser humano. Sin embargo, en Rembrandt el autorretrato podía devenir adicionalmente una introspección voluntaria, un modo de analizarse, de conocerse, una autoafirmación. O denotaba también el deseo de presentarse ante los aficionados, de familiarizarlos con su personalidad: es lo que cabría llamar el autorretrato como medio de comunicación, de lucimiento de la obra. La tarea fue tanto más fácil cuanto que se había desarrollado un público amante de los retratos de artistas y dado a coleccionarlos.
El artista se muestra muy objetivo y poco favorecedor en los autorretratos de tamaño reducido, únicos en su época, unas auténticas instantáneas donde experimenta con las deformaciones del rostro y no duda en acentuar algunos de sus rasgos menos armoniosos, como si quisiera superar ciertas desgracias físicas. A través de los numerosos retratos que el artista hizo de sus padres, percibimos todo el cariño y respeto que sentía hacia ellos. Y lo mismo ocurre con los retratos que hizo de su mujer Saskia.