Mendigo sentado o Rembrandt como mendigo
Firmada con monograma y fechada en el centro de la parte inferior: RHL 1630
Aguafuerte. 116 x 70 mm
Estado único
Las diferencias que se aprecian en los bordes de algunas estampas sólo son distintas impresiones de un mismo estado. La plancha tiene los bordes de la esquina inferior izquierda muy irregulares.
BNE, Invent / 29102

Esta pequeña estampa de un mendigo es, casi seguro, un autorretrato de Rembrandt, y su expresión guarda mucha relación con el Autorretrato con la boca abierta del mismo año. Es muy representativa de su primera etapa como grabador, en la que exploraba las posibilidades de reproducir gestos, actitudes y sentimientos utilizando como modelo su propio rostro. En su papel de mendigo, uno de tantos de los que grabó en esta época, intenta provocar la compasión del espectador con sus ruegos y el gesto de la mano. Para acentuar la sensación de desvalimiento, ha dibujado el pie izquierdo torcido y desfigurado uno de los ojos. También experimenta con el claroscuro. Dejando zonas de la plancha sin grabar, sólo delimitadas por unos leves trazos, consigue áreas muy luminosas aprovechando el blanco del papel y otras cada vez más oscuras a base de juntar y entrecruzar mucho los trazos.
Las estampas de mendigos eran frecuentes en el arte alemán y de los Países Bajos desde el siglo XVI, pero quizá las más famosas son las que grabó Jacques Callot en Francia en la segunda década del siglo XVII, cuya influencia se puede apreciar en Rembrandt. Las representaciones de mendigos tenían a veces un tono moralizante o jocoso, poniendo a estos personajes como ejemplo de pícaros que se aprovechan y explotan los buenos sentimientos de la gente al mostrarle sus desgracias; otras son una especie de muestrario de seres que vagan de un sitio a otro, como una plaga molesta que tiene que soportar la gente trabajadora. Sin embargo, es probable que Rembrandt, de acuerdo con la doctrina luterana de que todos somos mendigos en la tierra, como Jesús lo fue, los trata y los representa con conmiseración y ternura, con humanidad.
E. S. P.