Retrato de la madre de Rembrandt: sólo la cabeza, de frente
Firmada y fechada con monograma a la izquierda: RHL 1628 (el 2 invertido)
Aguafuerte. 63 x 64 mm
2 estados
2º estado
En el primero, del que sólo se conservan dos ejemplares, la plancha medía 85 x 72 mm y no estaba firmada. La cabeza de la anciana estaba centrada y miraba hacia la izquierda. En este segundo estado ha cortado la plancha.
BNE, Invent / 29100
La blancura luminosa de la parte superior de la toca contrasta con la sombra que proyecta hacia el interior sobre el rostro, efecto que seguirá utilizando más adelante con los sombreros en los retratos masculinos. Esta sombra hace que el rostro, por una parte, adquiera mayor volumen, y por otra crea una sensación de intimidad y concentración muy grandes. En la prueba del primer estado conservada en el Rijksmuseum de Amsterdam, Rembrandt completó la imagen con lápiz carbón dibujando el principio del busto, que probablemente llegó a grabar, pero no debió de gustarle y cortó la plancha casi a ras de la barbilla y por el lateral derecho, con lo que la cabeza quedó desplazada a un lado. La manera de grabar de Rembrandt es la de un pintor, totalmente diferente de la de un grabador a buril, que utiliza series de trazos paralelos o entrecruzados de una manera muy codificada. El modelado del rostro está logrado a base de miles de trazos mínimos que se entrecruzan con toda libertad, más propios de un dibujo que de un grabado; por el contrario, para representar las sombras el artista ha dispuesto las líneas con regularidad, formando rombos o series paralelas.
E. S. P.