Rembrandt con sombrero y la mano en la cadera o Rembrandt con sombrero y manto bordado
Firmada arriba a la izquierda en el 5º estado: RHL 1631, y a la derecha en el 10º: Rembrandt f
Aguafuerte y punta seca. 148 x 130 mm
11 estados
6º estado
Prueba única. A partir del quinto estado, Rembrandt añadió el busto, las iniciales del monograma RHL y la fecha 1631 en la parte superior izquierda, que más tarde quedan casi tapadas por el rayado del fondo. En el sexto estado ha retocado el lateral izquierdo del manto para darle más forma, y también la zona bajo la gorguera para resaltar más el blanco. Bruñe la plancha para crear una mancha blanca de luz sobre la vuelta de piel del manto sobre el brazo izquierdo. En la esquina inferior derecha hay unos trazos que parecen de una balaustrada. Rembrandt tiene los ojos claros.
BNF, Estampes, Rés. Cb-13a

Este autorretrato grabado de Rembrandt, el primero al que se puede aplicar con propiedad este término tras los ensayos de expresión anteriores, corresponde a un prototipo de retrato barroco, más cercano a la escuela flamenca que a la holandesa, semejante a los que pintaban por esas fechas Rubens o Van Dyck, y que Rembrandt conocía a través de sus versiones grabadas. El artista se representó vestido como un caballero elegante, envuelto en una capa de rico paño tejido y forrada de piel, con gorguera de encaje y sombrero de ala vuelta que deja en la sombra una parte de la cara. Con gesto arrogante, apoya una mano en la cadera y con la otra, enguantada, sujeta la capa mientras fija la mirada, al mismo tiempo segura y distante, en el espectador. En 1631, cuando empezó a trabajar la plancha, Rembrandt tenía veinticinco años, se acababa de trasladar a Amsterdam y estaba elaborando la imagen de sí mismo que quería transmitir a la sociedad, a la vez que intentaba demostrar sus cualidades como retratista en busca de clientela. Este autorretrato, en el que posiblemente trabajó a lo largo de tres años, era la mejor carta de presentación.
El proceso de elaboración del retrato ha planteado muchas dudas a los investigadores. Rembrandt empezó grabando la cabeza en una plancha de mayor tamaño que las de sus retratos anteriores, excepto uno. En los estados primero al cuarto introduce pequeñas mejoras en el sombreado de la parte derecha del rostro y en el sombrero para darles más fuerza, pero los cambios más importantes se advierten a partir del quinto, en el que ya graba el cuerpo; como las pruebas que se conservan de los estados primero al cuarto están todas recortadas, no se puede saber si ya había grabado en la plancha el monograma RHL y la fecha (1631) o los añadió en el qunito estado, lo que significa que daba por terminada la imagen. En cualquier caso, siguió trabajando en ella para enriquecerla. En el sexto estado oscurece una parte del manto, y en el séptimo graba el dibujo del tejido y oscurece el sombrero para entonarlo con el manto. En el octavo graba la trama del fondo, que deja una aureola de luz alrededor del personaje para que destaque, y en el décimo ejecuta el encaje de la gorguera y añade la firma completa, Rembrandt f., pues el monograma RHL y la fecha habían quedado tapados desde el octavo estado por la trama del fondo. Del estudio de las filigranas del papel se deduce que los primeros estados se pueden fechar en 1631. Dado que Rembrandt sólo utiliza la firma completa a partir de 1633, se cree que ese año terminó el trabajo que había empezado en 1631.

Es éste un retrato lleno de movimiento: la cabeza se vuelve hacia el espectador, sin llegar a estar totalmente de frente, mientras que el cuerpo, de tres cuartos, va creando diferentes planos de profundidad gracias a los focos de luz que inciden en zonas determinadas como las vueltas de piel del manto, el encaje de los puños de la camisa y el halo que rodea el codo derecho. La distinta inclinación y posición de los hombros y los brazos, uno apoyado en la cadera y otro en el respaldo de una silla, forman una serie de líneas quebradas en direcciones opuestas que dan al conjunto una especial gracia. Cada una de las modificaciones que va haciendo a lo largo de los diez primeros estados tiene sentido: cuando ensombrece una parte del rostro, le confiere más fuerza para contrastarla con la otra, más luminosa; cuando en el estado séptimo graba el dibujo del tejido del manto, no sólo es para darle una mayor apariencia de riqueza, sino para atraer la atención del espectador hacia esta zona, que era muy neutra, y contrastar la calidad del tejido con la de la piel de la vuelta. En el sexto estado había ensayado otro efecto, el de hacer brillar la piel, pero era menos satisfactorio. Cuando oscurece el guante, hace que resalte más el encaje del puño cuyo color blanco, conseguido a base de bruñir la plancha, crea un potente foco de luz en la parte baja de la composición que neutraliza el de la gorguera, y cuando, en el décimo estado, decide grabar el dibujo de ésta, logra que la vista del espectador se centre más en el rostro. Para dar más volumen aún a la figura, en el octavo estado la rodea por la izquierda con un entramado de líneas que se van aclarando de abajo arriba, pero que siempre dejan un halo de luz alrededor. El resultado final es una obra llena de guiños para los amantes y conocedores de las estampas, en la que Rembrandt intenta demostrar su manera de trabajar, muy diferente de la de otros artistas.
Las distintas texturas de los tejidos se hacen patentes gracias al poderoso foco de luz que viene de la derecha, y es muy interesante observar los trazos tan variados que utiliza para representar la calidad del fieltro del sombrero, del pelo fosco, del encaje de la gorguera, del tejido de la capa y de las pieles. Rembrandt investigó sin descanso el mejor medio de representar a través del grabado las calidades de los objetos de una manera muy personal, siempre poco convencional, muy libre y extraordinariamente eficaz, manera que ya advirtió y elogió el teórico italiano Baldinucci en 1686.
Se ha discutido mucho acerca de las fuentes de inspiración de este retrato y su proceso de ejecución desde que White escribió en 1969 su excelente estudio sobre la obra grabada de Rembrandt.
E. S. P.
 
 
 
Esta imagen está disponible en el Banco de imágenes.
Usted puede encargar una reproducción.
Al pagar en línea, usted se beneficia del servicio rápido.
Añada la imagen a su cesta.
 
encargar