Abraham hablando a Isaac
Firmada y fechada en la parte inferior izquierda: Rembrandt./1645
Aguafuerte y buril. 157 x 130 mm
Estado único
Prueba con un leve efecto de entintado. En la parte baja de la lámina son visibles algunos accidentes de mordida.
BNF, Estampes, Rés. Cb-13a
La identificación de los personajes, Abraham y su hijo Isaac, permite dar un significado a esta escena rara vez tratada por los artistas. La piedra plana que ha de servir como altar, el puñal ceñido al talle del padre, el caldero de fuego y el haz de leña que el hijo sujeta apoyado en el suelo confirman su llegada al lugar y la inminencia de la acción, el sacrificio de Isaac por exigencia de Dios, tal y como se narra en el Génesis (22, 2): "Toma a tu hijo único, que tanto amas, a Isaac, y vete al país de Moriá, donde lo ofrecerás en holocausto sobre una montaña que yo te indicaré."
La actitud serena, la expresión cándida y confiada del muchacho contrastan con las más ambiguas de Abraham, que no acierta a disimular su aflicción al escuchar la pregunta de su hijo: "He aquí el fuego y la leña, mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?" Su respuesta es también equívoca: "Dios proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío." (Génesis 22, 7-8) Las manos de Abraham, una sobre el pecho en señal de fe y la otra apuntando hacia el cielo, crean el vínculo entre Dios y los dos personajes, y otorgan además una dimensión sagrada a este momento que precede al sacrificio. El rostro de Isaac está en penumbra y tras él se abre un precipicio. El efecto de entintado hace planear sobre la escena una sombra angustiosa. La tradición patrística ha visto en Isaac la prefiguración de Jesús, hijo único de Dios al que éste, para la salvación del mundo, no perdonará la vida.
G. L.
 
 
 
Esta imagen está disponible en el Banco de imágenes.
Usted puede encargar una reproducción.
Al pagar en línea, usted se beneficia del servicio rápido.
Añada la imagen a su cesta.
 
encargar