José relatando sus sueños
Firmada y fechada en la esquina inferior izquierda:
Rembrandt f. 1638
Aguafuerte y punta seca. 110 x 83 mm
3 estados
2º estado
Se considera el mejor. Se distingue del primero en
que el espacio entre el brazo izquierdo de José y la cara de la
joven, que en el primer estado está sombreado, aquí se ha
borrado. En el tercero hay más sombras en los rostros y en la cortina.
BNE, Invent / 29165
"Israel (Jacob) amaba a José más que
a todos sus otros hijos, por ser el hijo de su ancianidad, y le hizo una
túnica talar. Viendo sus hermanos que su padre le amaba más
que a todos, llegaron a odiarle, y no podían hablarle amistosamente.
Tuvo también José un sueño que contó a sus
hermanos y que acrecentó más todavía el odio de éstos
contra él. Díjoles: “Oíd, si queréis,
este sueño que he tenido. Estábamos nosotros en el campo
atando haces y vi que se levantaba mi haz y se tenía en pie, y los
vuestros lo rodeaban y se inclinaban ante el mío, adorándole.”
Y sus hermanos le dijeron: “¿Es que vas a reinar sobre nosotros
y vas a dominarnos?” Estos sueños y las palabras de José
fueron causa de que le odiaran todavía más. "
(Génesis 37, 1-8)
En esta estampa Rembrandt demuestra que es capaz de componer, sobre una
superficie plana de 110 x 83 mm, una imagen en la que aparecen trece personas
perfectamente individualizadas por su expresión y dispuestas de
manera que no se confunden ni se anulan entre sí. Relacionados con
esta estampa se conservan tres dibujos –entre ellos uno espléndido
a sanguina de la figura de un anciano, que utilizará más
tarde para el personaje de Jacob, y una grisalla sobre cartón con
la escena completa aunque con notables variantes, realizadas entre 1631
y 1638, prueba de que esta composición le interesó a lo largo
de ocho años.
La imagen se desarrolla en profundidad en al menos once planos, casi los
mismos que personajes hay en ella. Partiendo de la mujer sentada en la
esquina derecha que mira hacia el interior con un libro en las manos (quizá
recordando que la historia de José es una prefiguración de
la de Jesús), la mirada del espectador puede ir recorriendo la estampa
en zigzag hacia el fondo y adentrándose en el espacio ficticio de
la habitación, hasta salir por la puerta de atrás. La composición
tiene dos ejes en forma de aspa que nacen en las esquinas de la estampa
y se cruzan en el centro, en el protagonista, el joven José. La
figura de cada uno de los personajes está perfectamente estudiada
para que se articule y, al mismo tiempo, se distinga claramente de las
que tiene más cerca. Para ello, Rembrandt ha jugado con la luz,
con la intensidad de los distintos tonos del claroscuro con los que guía
la mirada. Pueden servir de ejemplo la figura de José, que se destaca
contra la oscura capa de uno de sus hermanos, y la de Sara detrás
de la de otro.
En esta pequeña imagen hay también todo un repertorio de
expresiones: la ingenua de José contando que, según sus sueños,
su familia se prosternaría ante él; la de su padre, Jacob,
que le mira pensativo como presagiando las envidias y desgracias que esto
iba a suscitar; la entristecida de su madre y las de sus hermanos, que
van desde el asombro y la perplejidad del situado a la izquierda a la orgullosa
del que está en el centro. Y para subrayar el sentido de la historia,
en primer plano a la izquierda el artista ha grabado un pequeño
perro que está mordiendo ferozmente a otro.
E. S. P.