Vista de Amsterdam
Ca. 1640
Aguafuerte. 111 x 154 mm
Estado único
BNF, Estampes, Rés. Cb-13a
Esta vista panorámica de Amsterdam podría ser, a juzgar por el estilo y la técnica, uno de los primeros paisajes grabados de Rembrandt. Los paisajes abiertos habían aparecido en el arte holandés a comienzos del siglo XVII. Dos terceras partes de este aguafuerte están reservadas al cielo, y se distinguen tres planos sucesivos: el primero con algunos realces muy mordidos de aguafuerte que centran la mirada en las matas de hierba y la orientan, bordeando el riachuelo, hacia el plano intermedio; allí, en los prados, se ajitan unos personajes cuyo pequeño tamaño basta para sugerir la inmensidad del pólder. Unas líneas transversales se extienden gradualmente a lo largo del tercer plano, en el horizonte donde se perfila la ciudad.
Es posible que Rembrandt grabara directamente sobre la plancha esta estampa, hecha en su totalidad al aguafuerte y compuesta con gran sencillez. Sólo tenía que recorrer un dique más allá de un terreno pantanoso para observar este paisaje cercano a su casa. La exactitud del conjunto refuerza más aún esa hipótesis. De izquierda a derecha se destacan construcciones identificables: el astillero naval, la torre de Herring Packers, la Oude Kerk o "iglesia vieja", la torre de Montelbaans, los almacenes de la Compañía de las Indias Orientales, el molino sobre el río Rijzenhoofd, la Zuiderkerk y acto seguido el cinturón de molinos. La poesía y el refinamiento que emanan de esta arquitectura de "cristal y encaje" transmiten al espectador las impresiones del artista. La ligereza de los trazos del aguafuerte y la uniformidad tonal dan a la ciudad un aspecto inmaterial bajo el resplandor del cielo, detrás de la luminosidad que baña los campos.
G. L.