La casa de campo del pesador de oro
Firmada y fechada Rembrandt 1651
Aguafuerte y punta seca. 121 x 321 mm
Estado único
La prueba forma parte de las primeras impresiones, como confirman las rebabas aún recientes de la punta seca en los árboles del centro, los bordes irregulares de la plancha, los pequeños accidentes de mordida y los numerosos restos que subsisten del pulido del cobre, otras tantas irregularidades que se difuminarán más adelante.
BNF, Estampes, Rés. Cb-13a
El título de esta estampa procede del inventario de Valerius Röver (1731) y de la reseña del catálogo de Gersaint (1751): "Nº 226. Un paisaje conocido en Holanda con el nombre de La casa de campo del pesador de oro, que se llamaba Wytenbogardus." Se trata empero de una confusión con Paisaje con torre, que representa la propiedad de Jan Uytenbogaert, recaudador general de contribuciones, a quien Rembrandt retrató como pesador de oro. Van Regteren Altena identificó esta vista en 1954. Reconoció en ella la ciudad de Haarlem, presidida por la iglesia de San Bavón, y distinguió la finca rústica denominada Saxenburg, de Christoffel Thijsz, un comerciante de Amsterdam. Thijsz, antiguo propietario de la casa de Rembrandt en Amsterdam, alimentaba graves quejas contra el artista, que tenía deudas atrasadas. Es posible que Rembrandt representara este enclave para apaciguar al comerciante.
Una década después de la Vista de Amsterdam, desde lo alto de una duna llamada Het Kopje, Rembrandt realizó con excepcional maestría la panorámica grabada más vasta de su obra y del siglo XVII holandés. Construye la representación de la llanura sin límites de una manera muy particular. El horizonte está situado a media altura de la hoja, aunque parece encontrarse más arriba: una ilusión óptica creada por las líneas concéntricas y oblicuas de los campos y de los campanarios que apuntan hacia el cielo. Esta compleja obra capta incesantemente la mirada y la dispersa por medio de cambios de ritmo y de perspectiva: Haarlem a la izquierda, la iglesia de Bloemendaal a la derecha, la hacienda Saxenburg hacia el centro, la extensión de la llanura a ambos lados de los grupos de árboles. Tenemos cierta dificultad para ubicar los diferentes planos de la composición, animada en apariencia por un movimiento circular. La impresión es análoga a la que provocan las visiones ópticas. La simplificación del grafismo y el relieve curvilíneo sugerido por la punta seca, de un intenso color negro aterciopelado, particularmente en la esquina inferior derecha del primer plano, con réplicas en la planicie y los bosquecillos, acentúan este efecto. La elevada cantidad de contrapruebas que se conservan da cuenta del arduo trabajo de Rembrandt para obtener esos resultados. Ninguna sombra contribuye a estructurar el soleado paisaje, donde unos labriegos en miniatura se entregan a su labor.
Un dibujo conservado en el museo Boymans-Van Beuningen de Rotterdam, Vista de Haarlem con la hacienda Saxenburg, que no constituye un dibujo preparatorio, refleja no obstante la búsqueda por parte del artista en la representación de un espacio abierto, que se despliega horizontalmente, con una sobriedad de medios y una síntesis formal idénticas a las de este paisaje. Hércules Seghers (1589/1590 - ca. 1638) había grabado un panorama similar, Vista de Amersfoort, hacia 1630, y es probable que Rembrandt, muy sensible al arte de aquel pintor y grabador, se inspirase en su obra.
G. L.
 
 
 
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