Paisaje con torre
Ca. 1651
Aguafuerte y punta seca. 124 x 320 mm
3 estados
1er estado
Esta prueba de pequeños márgenes presenta un ligero efecto de entintado; figura entre las primeras estampaciones, distinguibles por las tupidas rebabas, los bordes irregulares y algunos accidentes de mordida a causa de los fragmentos de barniz que se han desprendido. En el segundo estado, esas manchas se han atenuado con el bruñidor y el rayado de encima de los árboles es más apretado. En el tercer estado la cúpula de la torre ha sido suprimida con el bruñidor, y en el cuarto unas contrarrayas oblicuas oscurecen el espacio entre la boca del puente y los contrafuertes.
Papel japón.
BNF, Estampes, Rés. Cb-13a
La casa de la torre, Het Huys met Toorentje, situada al pie del camino de Amstelveen, podría ser la del recaudador general de contribuciones Jan Uytenbogaert, retratado por Rembrandt como pesador de oro.
Éste es uno de los escasos paisajes, junto a Los tres árboles, y el único de tipo panorámico donde el cielo está revuelto, sugiriendo un cambio de tiempo, quizá la llegada de una tormenta o de una escampada. Los grandes espacios blancos de primer plano, tan extensos como el cielo, se suman al sutil follaje de los árboles y las viviendas bañadas de luz con objeto de acentuar la oscuridad del grupo de árboles de la izquierda y de las nubes, que se extienden en largos trazos. La tempestad se eleva desde el fondo del horizonte y, en largas estrías, invade poco a poco el paisaje. Rembrandt recurre a unos trazos muy breves, a meros puntos, para reproducir la textura de la vegetación y del suelo, unificando así el conjunto. Los accidentes de la mordida del ácido, abajo a la izquierda, participan felizmente en la recreación de la materia. Algunos detalles que parecen insignificantes como el vuelo de un pájaro apenas visible en el cielo o un personaje minúsculo que no es fácil descubrir, contribuyen al equilibrio dimensional de la composición. Tres elementos la estructuran y le dan profundidad: el grupo de árboles más oscuro, la cabaña y la torre.
A lo largo de los cuatro estados de esta estampa, Rembrandt expresó las variaciones atmosféricas jugando con la luz y la sombra, intensificando en ocasiones la inquietante oscuridad por medio de efectos de entintado y limpieza. Utilizó con esa misma finalidad soportes diferentes en la impresión de las pruebas (papel verjurado, china y japón). Es así como los gruesos nubarrones se hacen más amenazadores encima de los árboles, y como se ensombrece el tejado del granero. La eliminación de la cúpula de la torre convierte la cabaña inmersa en la arboleda en el elemento central del paisaje, que parece más recogido. Las ligeras modificaciones subsiguientes tuvieron menos consecuencias en la visión general de este panorama.
G. L.
 
 
 
Esta imagen está disponible en el Banco de imágenes.
Usted puede encargar una reproducción.
Al pagar en línea, usted se beneficia del servicio rápido.
Añada la imagen a su cesta.
 
encargar