Retrato de Cornelis Claesz Anslo
Firmada y fechada en la esquina inferior derecha Rembrandt f. 1641
Aguafuerte. 188 x 156 mm
2 estados
2º estado
Varía del primero únicamente en que se ha oscurecido, cubriéndola de trazos, una franja blanca que había bajo la mesa en la que, en una prueba de la Bibliothèque nationale de France, Rembrandt había puesto su firma y la fecha a lápiz negro y, con tinta, Anslo. Ese ejemplar incluye también un poema manuscrito de Joost van den Vondel que reta a Rembrandt a representar la voz de Anslo. También se han añadido en el segundo estado algunos trazos de punta seca en la piel de las vueltas del manto y en la gorguera. Hay otros estados posteriores a Rembrandt: en el tercero hay retoques del capitán Baille entre el brazo izquierdo y la tabla con la firma. En el cuarto se borra de nuevo por la parte inferior.
BNE, Invent / 29185
Cornelis Claesz Anslo (1592-1646) era un próspero comerciante de telas que, por su profunda fe y sus dotes de orador, fue elegido como guía espiritual y predicador entre los miembros de la congregación protestante mennonita Waterlandse Gemeende de Amsterdam. Éstos creían que, para la propagación de la fe, era mejor la palabra hablada que la imagen, como sostenían los católicos, lo que indujo a pensar que el objeto que se ve en la estampa al fondo a la derecha, en el que Rembrandt puso su firma, podría ser un cuadro que había sido descolgado y vuelto contra la pared. Otra teoría es que este objeto no es un cuadro sino una tablilla para escribir una lista de nombres, y que el clavo que aparece en la pared es una alusión al nombre de la iglesia donde se reunía la congregación, la Grote Spijker, que se puede traducir en holandés como "el gran almacén" o "el gran clavo".
Anslo muestra al espectador con la mano izquierda las Sagradas Escrituras, fuente de su doctrina, y apoya la derecha en otro libro probablemente escrito por él, como indica la pluma que sostiene entre los dedos. Según Royalton-Kisch, esta composición guarda relación con el emblema de Cesare Ripa que representa a la Elocuencia como una figura femenina que sostiene en la mano derecha un libro, mientras levanta la izquierda con el dedo índice recto.
Éste es el menos dramático de los retratos de predicadores grabados por Rembrandt. La sobriedad, casi pobreza, del fondo, en el que el autor ha aprovechado los defectos de la plancha, quizá por no haber borrado del todo una utilización anterior, refleja la ideología del personaje, que predicaba la sencillez en las costumbres, aunque su traje denota una solvente situación económica. También es sobrio, pero muy efectivo, el juego de luces y sombras que ha planteado Rembrandt al dividir la composición en dos mitades a través de una línea oblicua, destacando en la inferior, más oscura, la mano del teólogo y el libro que ha escrito y en la superior la cabeza, que atrae más aún la atención sobre el fondo claro de la pared. La solidez de la parte baja del retrato se rompe con la elegante ondulación del ala del sombrero. La manera ordenada y un tanto monótona de modelar los objetos y el traje, a base de trazos muy finos, paralelos y cruzados regularmente, es muy diferente de la que había utilizado, por ejemplo, en su autorretrato de 1639. Esto hizo pensar en la intervención de alguno de sus discípulos, como Ferdinand Bol, pero esa teoría se ha descartado.
Existe un dibujo preparatorio, muy terminado como para ser presentado al cliente y con aspecto de haber sido pasado al grabado, que conserva el British Museum de Londres, y otro en la colección Rothschild del Musée du Louvre de París relacionado con un gran cuadro que Rembrandt había pintado también de Anslo explicando las Sagradas Escrituras a su mujer (Gemäldegalerie, Berlín).
E. S. P.